Sociedad
2 de abril de 2026
El 2 de abril de 2013 la capital bonaerense se vio sumida en la peor catástrofe de su historia. Llovió en pocas horas más de 400 mm que se acumularon en la ciudad provocando una devastadora inundación que se llevó muchas vidas y generó daños materiales millonarios en miles de ciudadanos.
El trágico episodio llevó a que la Justicia investigue el número de víctimas fatales dada la controversia con el número oficial de 52, fue así que el entonces juez Luis Federico Arias, luego de una larga investigación fundada en el derecho a la verdad colectiva, determinó -en 2014- que las víctimas fatales ascendían a 89 y 17 casos dudosos, resolución que fue confirmada por la Cámara en lo Contencioso Administrativo de la ciudad.
La historia de Hernán Améndola
A 13 años de la trágica jornada del 2 de abril de 2013, que causó la muerte de al menos 89 personas en La Plata, Hernán Améndola visitó los estudios de LA CIELO para reconstruir su odisea personal.
Entre sogas, canoas y rescates improvisados, el hoy director del Hogar Ángel Azul recordó cómo enfrentó el agua para buscar a sus hermanos y terminó liderando operativos vecinales en medio del caos.
En una charla íntima y detallada, Améndola recordó que aquella tarde estaba tranquilo en su casa del Barrio Hipódromo cuando el llamado de su madre cambió todo. Sus hermanos adoptivos -chicos del hogar que estaban volviendo de la costa- habían quedado atrapados en un micro de larga distancia en 15 y 520. "Me dijo: 'No, no, no, en el primer escalón del segundo piso', o sea ya el micro estaba con un metro y pico de agua... ahí recién entendí la magnitud de lo que estaba pasando", relató sobre el momento en que decidió salir a buscarlos.
"La correntada parecía el río Limay"
Sin plena conciencia del peligro, Améndola preparó un kit básico de supervivencia basado en su experiencia en la naturaleza. "Agarré la mochila, metí una linterna, una soga... la cortapluma la llevo 24 horas del día en el bolsillo. Me subí al auto y llegué a 6 y 520; cuando llegué no podía creer lo que vi, era un mar completamente, no se veía el otro lado". Ante la imposibilidad de avanzar con el vehículo, decidió encarar a pie por la avenida inundada.
El relato de su lucha contra el agua es uno de los momentos más fuertes de la entrevista. "Hice 150 metros por 520 y el agua ya me daba el pecho. Cuando llegué a calle 8, creo que era o nueve, la correntada parecía el río Limay", describió. La fuerza del agua lo arrastró hasta la boca del arroyo El Gato: "No había manera de agarrarse, me agarraba de reja, palo, y no había manera... no sentí miedo pero era una secuencia que no entendía lo que estaba pasando, era una locura, una película".
El operativo con una manguera de jardín
Tras perder su teléfono en la correntada y quedar incomunicado, Hernán regresó al auto y comenzó a escuchar los gritos de auxilio de los vecinos. Fue allí donde su instinto de protección se volcó hacia desconocidos. "Organicé un operativo con una manguera de jardín que nos dio una vecina, unos trapos, la soga que tenía yo y ahí sí me pude cruzar porque era más angosto, bajé a una pibita de un árbol y la pasamos para el otro lado", recordó sobre uno de los rescates.
Incluso en medio del desastre, la solidaridad familiar se hizo presente. Tras rescatar a una madre postrada y trasladar a un hombre infartado al hospital Rossi, Améndola regresó a su casa. "Mi vieja tenía unas milanesas hechas, me preparó un táper con milanesa y agarramos ropa de mi viejo y le llevamos a la gente en la guardia", contó con emoción.
El legado del Hogar Ángel Azul
Más allá de la emergencia, Améndola destacó la labor del hogar que fundó su familia hace 26 años para niños con "causas asistenciales". "El objetivo principal es la revinculación, que el chico vuelva con su propia familia. Después seguramente hay familias y familias, hay casos donde ya el chico quedó completamente a la deriva".
Como prueba del éxito y la contención del proyecto, destacó que la actual directora del hogar es una joven que llegó como interna a los 13 años. "Ella le puso el cuerpo a su propia historia, es la única persona en el mundo que me puede cagar a pedos a mí, la única persona que respeto realmente", confesó, cerrando una entrevista que unió el heroísmo de una noche trágica con el compromiso social de toda una vida.
Fuente: Infocielo.
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